Más de 5 mil personas cuidadoras se encuentran registradas actualmente en la Región de Antofagasta, de acuerdo con cifras del Ministerio de Desarrollo Social y Familia. En este contexto, el Consejo Regional dio un paso clave al aprobar la Política Regional de Cuidados de Antofagasta, un instrumento pionero que busca visibilizar, valorar y respaldar el trabajo que realizan quienes se dedican al cuidado de personas en situación de dependencia.
El documento es fruto de un arduo trabajo que involucró la participación del Gobierno Regional, municipio, cuidadoras y actores del nivel central con el objetivo de consolidar un sistema regional de cuidados articulado, corresponsable, inclusivo y con enfoque de derechos que garantice condiciones dignas para quienes requieran apoyos como para aquellos que ejercen labores de cuidado.
La presidenta de la Comisión de Infancia y Juventud, consejera regional Duzanka Flores dijo que con esta aprobación se entrega visibilización, valoración y reconocimiento del rol fundamental que desempeñan las personas cuidadoras, tanto formales como informales. Añadió que además solicitaron, vía acuerdo de pleno, la participación de tres consejeros regionales en la mesa ejecutiva de la “Red Cuidar de Antofagasta” para así “ser agentes activos en las coordinaciones tanto de seguimiento, en la articulación intersectorial para generar futuras inversiones como parte de esta política regional”, finalizó
La presidenta de la Agrupación Hadas Cuidadoras de Antofagasta, Ana Rementería expresó que esta política permitirá que las personas cuidadores cuenten con apoyos técnicos, médicos e incluso financieros para efectuar un mejor cuidado.
Asimismo, dijo que uno de los principales desafíos es contar con políticas públicas de apoyo a la salud mental especiales para las cuidadoras, como también efectuar controles médicos preventivos para identificar enfermedades que son propias de la función, especialmente del tipo musculoesquelético. Igualmente, dijo que sería ideal contar con espacios para que, especialmente cuidadoras, pueden vender los productos elaborados como microemprendedoras.